Cambio de planes a última hora y viaje en coche hacia el norte. Así comienza nuestro fin de semana en Burgos; como excusa el Electrosonic Festival, tercer encuentro de música, arte y pensamiento electrónico.
La ciudad nos acogió con un veraniego sol que a medida que se apagaba el día se convertía en una fría noche otoñal. Entramos en calor y nos dirigimos hacia el recinto del festival, allí nos esperaban dos carpas, que pese a las críticas de algunos, fueron una bendición, sobre todo cuando diluvia.
Buena música, buen ambiente (en algunos sitios mas que en otros) y baile hasta que el cuerpo dijo basta y tuvimos que rendirnos. Destacar entre los artistas del primer día a Tiga, a pesar de los problemas con el sonido y de no desplegar toda su artillería.
La mañana siguiente nos saludó encapotada,un clima perfecto para pasear y conocer la capital burgalesa. Aparcamos cerca del río en la orilla menos “histórica” de la ciudad, frente a la escultura de la fotografia. Desde allí partimos a pie hacia la Catedral, la cual no visitamos por falta de motivación y de dinero. Nuestro siguiente destino fue el Centro Cultural de la CAB ( Caja de Ahorros de Burgos) para visitar las exposiciones promovidas en el marco del festival. Destacaría sobre las demas la propuesta de David Shrigley, un artista muy recomendable.

Tras un pequeño apertivo y una “suculenta” comida, nos decidimos a visitar la parte de la ciudad que había quedado en el tintero y que mas nos interesaba: los bares.
En Burgos las cervezas no llevan tapa, se deben pagar a parte,algo bastante chocante para los que vivimos en Madrid,pero que suele ser bastante habitual en diversas zonas de nuestro país. Antes de partir a nuestra cita con el segundo día del Festival, no pudimos dejar pasar un buen plato de morcilla de Burgos, un revitalizante antiquísimo que nos proprocionó fuerzas para bailar durante mas de ocho horas.

De nuevo llegamos al recinto y decidimos hacer tiempo hasta que comenzara uno de nuestros grandes alicientes para acudir al festival: Vitalic. Su actuación no se hizo esperar mucho y aunque decepcionó por momentos, destaco que sonara el tema “Fotonovela”, mítica canción italiana, en mitad de su set. Destacar tambien a Teenage Bad Girl y Joris Voorn, los grandes descubrimientos para mí de este Electrosonic 2007 y el cierre de la carpa Bacardi Limon, donde Ellen Allien soltó un buen número de temazos aunque no estuviera muy fina con los platos.
En definitiva,un gran festival y una preciosa ciudad que seguro que el año que viene nos ve pisar sus calles de nuevo.











