Título: Eternal Sunshine of The Spotless Mind
Año: 2004
Director: Michael Gondry
Género: Comedia romántica
Volver a ver Eternal Sunshine of the Spotless Mind con la persona adecuada es una de las mejores cosas que se puede hacer un jueves raro por la tarde.
Esta película del increíble Michael Gondry es bastante surrealista: Joel (Jim Carrey) acude a Lacuna, una extraña empresa dedicada a borrar a las personas de la mente de aquellos que lo desean, tras haber “roto” con su novia Clementine (Kate Winslett) y enterarse de que ella ya lo ha borrado y no recuerda nada de su relación.
Esta comedia romántica se desarrolla mientras Joel lucha en lo más profundo de sus sueños y su mente, para recordar a Clementine. Mientras los empleados de Lacuna tratan de borrar sus recuerdos, él se aferra más a ella y va redescubriendo cómo se enamoró.
Una de mis películas favoritas y una bonita recomendación. Una extraña lección de cómo el “destino” acaba llegando de un modo u otro; de cómo el amor va más allá de vivencias, experiencias o incluso acciones humanas.
