1. Póngase una antigua promesa todavía sin cumplir en el interior de una bañera.
2. Añada un poco de agua y mézclela con todos los sobres de gel que encuentre en su habitación.
3. Remueva bien para conseguir espuma y termine de llenarla con agua caliente.
4. Introduzca dos cuerpos desnudos, teniendo en cuenta el principio de Arquímedes y la localización de los grifos, tapones y otros objetos sobresalientes que dificulten la inmersión.
Para un mejor resultado, esta receta puede aderezarse con:
- Una botella de cava
- Una cámara de fotos
– Un puñado de magia
