Love and Happiness podría ser el resumen de una noche mágica gracias al increíble Al Green, que aún siendo desconocido por 8 de cada 10 personas, aquellos que lo conocen disfrutan con su música, su ritmo y la fuerza que demuestra a pesar de su avanzada edad.
Sólo con ver el piano de cola mientras montaban la orquesta nos dimos cuenta de que el concierto iba a ser pura elegancia; lo cual pudimos afirmar más tarde cuando Al entró repartiendo rosas entre el público femenino, siendo yo una de las afortunadas con menos fortuna ya que mi rosa cayó y me quedé tan sólo con el tallo, que más tarde fue ahogado en un charco mientras nos despedíamos de Villalba.
En cuanto al repertorio pudimos deleitarnos con sus temas más clásicos y su particular homenaje a otros músicos de cuyas canciones se apropió por un momento, para terminar con nuestra esperada “Love and Happiness” y dejarnos con su genial orquesta mientras se marchaba con su bolsa de viaje y su imparable risa.
Por fín pudimos tacharlo en la lista de cosas pendientes por hacer:
Ir a un concierto de Al Green
